Lekum Blog

23/7/2005

El reino de Tonga

Clasificado como: — lekum @ 5:34 am

Cuando uno escucha por primera vez el nombre de Tonga piensa en un remoto archipiélago del sur del Pacífico donde la vida transcurre de manera diametralmente opuesta a la nuestra. Estamos en lo cierto.

Con una población de algo más de cien mil habitantes, Tonga se compone de 169 islas (96 de las cuales están deshabitadas), el 60% de los cuales viven en la isla más importante: Tongatapu. Situadas a un tercio de la distancia entre Nueva Zelanda y Hawaii, dejó de ser un refugio para viajeros y piratas en 1900 para convertirse en territorio colonial británico y más tarde, en 1999, ingresar en la ONU.

El sistema educativo público y gratuito es muy efectivo (tasa de analfabetismo inferior al 2%) y el sanitario también. La prostitución está muy poco extendida y la homosexualidad masculina está contemplada como un tercer género en igual plano que los otros dos.

Frente a estas características, impropias de un país en el que la gran mayoría de las personas viven en una precaria pobreza, aparece la figura de la monarquía de Tonga. Imbuído en poder divino y viviendo junto a una pequeña élite en un mundo de lujo y derroche, Taufa’ahau Tupou IV (el de la foto) guía el destino de su pueblo.

Por un lado, este monarca ha proyectado a Tonga en el plano internacional, estableciendo nexos con las grandes potencias extranjeras. Llegó incluso a apoyar la invasión de Irak y envió allí un contingente de 40 hombres que estuvieron un par de meses en 2004.

Por otro lado, es merecedor de justificadas críticas por comportamientos tales como: derrochar millones de dólares del erario público buscando petróleo en las islas (a pesar de que los informes técnicos lo desaconsejaban claramente), considerar establecer un vertedero tóxico nuclear internacional en su territorio, vender a terceros sus pasaportes y slots en satélites geoestacionarios, registrar barcos extranjeros, contruir un hotel y casino junto a un criminal buscado por la Interpol y echar por la borda décadas de concienciación contra el tabaco al permitir las exportaciones del mismo a China.

Además, en Tonga el rey tiene un gran respaldo popular. Por ello, los representantes del modelo pro-democracia se conforman con tener una mejor representación en el Parlamento (institución ficticia montada adrede por el monarca para entrar en la ONU) y no mencionan para nada la abolición de la monarquía. De hecho, el periódico Tonga Times (impreso en Nueva Zelanda y vendido en Tonga) fue clausurado y sus redactores encarcelados tras realizar una crítica velada al rey a raíz de la proclamación en 2003 de una ley de control absoluto sobre los medios audiovisuales y la prensa.

Para algunos un paraíso. Para otros, un infierno.

22/7/2005

Al fin vacaciones

Clasificado como: — lekum @ 4:00 am

Para cuando estés leyendo este artículo yo estaré en Chinchón descansando y dándome a la buena vida… porque ya estoy un poco matado. Matado de haber acabado el cuatrimestre, el curso, las asignaturas de la carrera y de inmediato haber hecho un curso intensivo de inglés y haberme puesto con el proyecto a tope hasta ahora mismo (espero que no entre por la puerta mi tutor y me pille in fraganti :-D ).

Por ello intentaré mantener una cierta continuidad a la hora de postear en el blog, pero no puedo garantizar periodicidad… por un lado porque es verano y por otro porque ya he descubierto que un blog es algo que te puede esclavizar totalmente si lo enfocas de manera incorrecta. Hay que escribir por placer o cuando se tiene algo que decir. Si no, pasa lo que pasa.

Por último, comentaros a los comentaristas que ponéis comentarios que hasta que no actualice la versión de WordPress que uso, los comentarios que hagáis pasarán el filtro de mi supervisión manual. Por ello, si tras varios días de escribirlos no los véis en la página, o se me ha pasado o estoy en la playa, pero no os mosqueéis, por favor.

¡Feliz verano a todos!

21/7/2005

Oigo voces

Clasificado como: — lekum @ 12:46 am

Aunque el título del post parece que pone en duda mi cordura (duda bastante razonable) la verdad es que desde hace meses oigo voces. A todas horas, las mismas voces.

Será que me estoy volviendo viejo y quisquilloso, pero empiezo a pensar que la reutilización de voces de doblaje en las películas, anuncios y series de televisión está llegando a cotas inconmesurables. En el mundo del cine todo se reduce a unas diez voces, aproximadamente. Por esa razón, por ejemplo, pondríamos a los dobladores en un apuro si Sharon Stone, Julia Roberts, Catherine Zeta-Jones y Michelle Pffeiffer participaran en la misma película (en castellano son la misma voz). Idem con Mel Gibson, John Travolta, Michael Douglas y George Clooney.

Y para qué contaros cuando las voces son todavía más características. Tengo un buen cacao montado con Robert de Niro, Stallone y Dustin Hoffman . Y ya es para suicidarse si te plantan el soniquete de Jim Carrey en boca de Cusack, Depp o Di Caprio. ¿Y qué tal Grissom de CSI diciendo: Las Guerras Clon al comienzo de cada capítulo? Si queréis comprobar vuestras paranoias, aquí os dejo una página en la que podréis ver por primera vez los rostros que se esconden tras estas conocidas voces.

Cada persona es distinta y tiene su propio timbre. Entiendo que haya un reducido número de dobladores profesionales de alto nivel, pero por lo menos podrían forzar un poco la voz para tener varios registros y que no se les note tanto. Y si no, que tomen el ejemplo del doblador de Vegeta y de la tortuga en Bola de Dragón.

20/7/2005

El soprendente Roald Dahl

Clasificado como: — lekum @ 12:05 am

La verdad es que podría dedicarle una biografía a este polifacético escritor, aventurero, comerciante de petróleo en Tanganica y aviador (no es de extrañar que tenga un museo y un club de fans), pero simplemente voy a desvelaros un reciente descubrimiento que he hecho.

Desde pequeño conocía las novelas infantiles de Dahl. Algunas muy entretenidas como Charlie y la fábrica de chocolate (ñam ñam, ideal para leerla con una tableta en la otra mano), otras a mi gusto no tanto, pero pasables, como Matilda o James y el melocotón gigante, y una muy buena autobiografía titulada Boy, relatos de infancia. Hace poco descubrí que Dahl fue también un consumado escritor de relatos cortos, generalmente con un final macabro y rebosante de humor negro. Me hice con un ejemplar de su recopilatorio Relatos de lo inesperado y, lejos de defraudarme, me pareció un libro fantástico, de esos que se degustan poco a poco, increíblemente fácil de leer. Si alguien quiere ver la sinopsis de alguno de estas historias (aviso, spoilers, luego no me vengáis diciendo que no os lo advertí) puede echar un vistazo aquí.

19/7/2005

Manual de instrucciones de la taza del WC

Clasificado como: — lekum @ 8:56 am

Ayer me permití darme un gustazo y gasté mis ahorrillos en una nueva taza para el WC (o como pone en el catálogo, asiento para inodoro). Tras un arduo montaje (nadie te avisa de lo horrible que es quitar una taza antigua -operación sólo apta para estómagos fuertes-) me dispuse a estrenarla (mis glúteos se estremecían de placer al pensar en su sensual textura granulada) y, cuál fue mi sorpresa: la taza en sí incluía un breve manual de instrucciones.

Como buen ingeniero, me dispuse a leerlo mientras estaba sentado en la susodicha (ya sabéis que no hay mejor lugar para la lectura que una confortable taza) y me descubrí intentando descifrar una serie de jeroglíficos a base de dibujillos sin texto al más puro estilo manual de emergencia de un avión. Supongo que lo harán para evitarse traducir todo a varios idiomas (el nombre de la taza viene escrito nada menos que en 8 dialectos) pero, en mi opinión, generan posibles confusiones y quebraderos de cabeza al poder malinterpretar estos signos.

Por ejemplo, sin ir más lejos, el contenido de esta viñeta es un ejemplo de ello. Según se deduce de una primera inspección ocular, desaconsejan o prohiben taconear encima del WC, o por lo menos, hacerlo con la tapa cerrada. No sé a qué tipo de individuo le hará ilusión dar botes sobre un inodoro con zapatos de tacón apoyándose sobre un solo pie, pero bueno, de todo hay en este mundo.

Ahora nos aconsejan no golpear con brutalidad al cerrar la tapa. Un buen consejo de amigo, desde luego, ya que los pillamientos súbitos de ciertas partes corporales al llevar a cabo esta práctica de riesgo suponen cerca de un 80% de los accidentes mortales en el ámbito doméstico.

Este es un claro ejemplo de posibilidad de malinterpretar las instrucciones. A simple vista parece lo que todos nos estamos imaginando: desaconsejan cerrar la tapa después de hacer aguas mayores. Antes de vayáis al baño corriendo a ponerlo en práctica y que algún familiar os retuerza el cuello de rabia como Steven Seagal, he de deciros que realmente, a lo que se refieren es que no conviene cerrar la tapa justo después de utilizar productos abrasivos para la desinfección del inodoro.

Mil gallifantes al que descifre el significado de esta viñeta, digna de un jeroglífico de Ocón de Oro. A la izquierda se ve una cándida mano absorbiendo con una bayeta los líquidos que pudieren rezumar la tapa, mientras que a la derecha se ven otras manos escurriendo el paño (nótese el detallismo macabro de las gotas que caen). Completan la escena un jabón lagarto y una pluma. (¿¿¿???).

Y por último, pero no por ello menos importante, el consejo de oro que debemos grabar a fuego en nuestras mentes (y que a todos alguna vez a lo largo de nuestra vida se nos ha olvidado seguir al pie de la letra, con los consiguientes gritos del siguiente en entrar al cuarto de baño). Las explicaciones sobran, pero me permitiré parafrasear a Dustin Hoffman en una reciente película: Para lo amarillo puedes esperar un ratillo, pero para lo marrón usa el botón.

18/7/2005

La emocionante vida de Frank Abagnale

Clasificado como: — lekum @ 10:49 pm

Abagnale junto a una azafataProbablemente a muchos os sonarán de algo las historias que se cuentan de la vida de Frank Abagnale, más que nada porque hace unos pocos años se estrenó una película ligeramente inspirada en sus hazañas (o fechorías, según se mire).

Ya a la edad de 16 años, tras el divorcio de sus padres, se fue a New York y trucó su carnet de conducir para fingir que tenía diez años más y conseguir trabajo. Entre otras cosas, se sabe de él que:

  • Estafó una gran cantidad de dinero a los bancos ya que perfeccionó una técnica que básicamente consistía en imprimir su número de cuenta en los cheques en blanco de manera que al final todos los ingresos fueran a su bolsillo. Reunió unos 40.000 dólares de esta manera hasta que los bancos se dieron cuenta.
  • Se hizo pasar por piloto consiguiendo un uniforme de verdad y falsificando la acreditación, figurando como Frank Williams. Así, estuvo dos años volando en la Pan Am de gratis. La foto de arriba recoge un instante en el que posa con una azafata de vuelo.
  • Se hizo pasar por pediatra en un hospital de Georgia bajo el nombre de Frank Conners. Pasó desapercibido ya que encargaba al personal de guardia nocturna las tareas finas. Le despidieron del hospital cuando puso en peligro la vida de un bebé con privación de oxígeno (no entendió a qué se refería la enfermera con el término bebé azul).
  • Obtuvo un diploma de Harvard y pasó el examen para ejercer la abogacía en la oficina del fiscal de Louisiana. Aunque asegura que aprobó el examen, el hecho de que existiese otro graduado en Harvard trabajando en esa misma oficina pone en duda sus argumentos.
  • Impartió clases de sociología en la Universidad de Brigham, aunque no quede ningún registro oficial que haga mención de ello en dicha institución.

Sus cifras son increíbles. En 5 años, usó 8 identidades distintas y coló cheques falsos en 26 países por un valor total de cerca de 2.5 millones de dólares. Su estilo de vida (conduciendo lujosos coches y quedando a cenar con azafatas de vuelo en los mejores restaurantes), no obstante, requería grandes cantidades de capital. Cuando parece que iba a sentar cabeza, le confesó su identidad a su prometida y ella le denunció, por lo que tuvo que volver a huir.

Fue capturado en 1969 en Francia cuando le identificaron en un aeropuerto en el que había posters colgados con su retrato. Después de pasar varios meses en prisión en Francia, fue conducido a Suiza, donde cumplió un año de condena, y finalmente a los EEUU donde estuvo 12 años en una prisión federal. Salió de ella a cambio de una condición: colaborar con el Gobierno en la lucha contra el fraude.

Posteriormente escribió varios libros y se hizo millonario tras fundar una consultora especializada en la detección de fraudes legales (paradojas de la vida).

P.D: Dos buenas pelis de timos: una clásica y otra moderna.

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