Pér-di-da-de-ti-em-po
Seguro que muchos de vosotros recordáis esa célebre frase que usábamos en nuestra tierna infancia cuando el portero del equipo rival se quedaba con la pelota botándola antes de sacar, o pensando a quién iba a pasar el esférico.
Hay un par de cosas que no acabo de entender. Primero, la dudosa legalidad de forzar a un portero a que saque antes de que esté listo (y el castigo que le correspondería en caso de que no hubiese sacado antes de la pronunciación de la última sílaba, que nunca he visto aplicar -se rumorea por ahí que saca el equipo contrario-). Y segundo, no entiendo a qué puñetas viene dividir la sílaba tiem en dos, máxime cuando lo que se trata es que no consiga sacar antes de que acabes la frase (cosa que dicha sea de paso no he visto nunca suceder, por más prisa que se daban con la cantinela).
¿A qué venía esto?. Ah, sí. Es que mi vida en verano es como la de un portero de fútbol embobado que sabe que tiene que sacar, pero prefiere esperar y apurar un poco más. Aunque no creo que falte mucho para que alguien me empiece a susurrar al oído “Per-di-da-de-ti-em…”
En esta época estival en la que no apetece hacer nada cansino o que requiera movimiento, no hay nada mejor que rescatar de las cajas de cartón del armario tu vieja consola y enchufar esos juegos a los que antaño solías viciarte…
Koopa Troopa ha sido desde siempre mi personaje preferido. Aunque pequeño y fácil de echar de la pista (como te empuje Donkey o Bowser vas listo), tiene unas habilidades bastante bien equilibradas y, por si fuera poco, es el más carismático. Además, con el paso de los años he ido dominando la extraordinariamente endiablada técnica de poner el turbo al al arrancar, lo cual me convierte en un temible adversario (jejeje).