Lekum Blog

20/6/2004

Un nuevo Firefox

Clasificado como: — lekum @ 12:29 am

Por si alguien aún no lo ha probado, acaba de salir una nueva versión de Firefox. Se trata de uno de los mejores navegadores del mercado, bastante rápido y configurable. Está disponible para casi todas las plataformas (por ejemplo, Linux, Mac OS y hasta para Hasefroch). Si aún no lo usas te recomiendo que lo pruebes, verás cómo es veloz, y si tu navegador es de los que se tragan los pop-ups y se ponen a descargar o ejecutar cosas sin pedir permiso (por ejemplo el famoso Internet Exploter), estás de enhorabuena. Firefox nunca lo hará.

Hay además otra cosa nueva con esta versión que es precisamente lo que me ha motivado a escribir una entrada en el blog recomendando fervorosamente que lo probéis (ojo, que Mozilla.org todavía no me paga esta publicidad). Se trata de la facilidad que tiene esta versión de programa para importar automáticamente bookmarks, passwords guardados y hasta cookies de nuestro navegador anterior. Yo suelo usar bastantes navegadores distintos y probar los nuevos que salen continuamente. Soy usuario de Mozilla, Firefox, Camino, Safari, Opera y Konqueror (y de linx :) , por supuesto). Hasta este momento siempre ha sido un peñazo el tema de los passwords y las cookies. Por lo tanto, se han acabado las excusas para seguir usando el IE.¡Ya es hora de navegar por cuenta propia y dejar de ir a la deriva!

13/6/2004

El papel de tus sueños

Clasificado como: — lekum @ 12:45 pm

El rollo de papel higiénico es un compañero leal e indispensable del ser humano (especialmente en algunos momentos un tanto dramáticos). Por eso, ahora mismo nos es muy difícil abstraernos y darnos cuenta de que se trata de un invento bastante reciente y que durante miles de años la humanidad no ha contado con métodos tan efectivos y tan poco lesivos con la intimidad corporal como el clásico rollo de doble cara.

Si nos remontamos a la antigua Roma, descubriremos que en las termas se disponía de una esponja amarrada a un palo y sumergida en un cubo de agua salada. Todos los usuarios la compartían…

En el siglo XIV los emperadores chinos mandaban fabricar unas hojas de papel (en esto si que fueron pioneros) de 50×90cm que sólo ellos podían usar. Los colonos norteamericanos usaban lo que más tarde sería producto de identidad nacional y exportado como símbolo: las mazorcas de maíz.

Habréis oído a vuestros abuelos decir que antes los periódicos se guardaban en el cuarto de aseo precisamente para echar mano de ellos en caso de urgencia. De hecho, algunos semanarios lo decían explícitamente en su publicidad: Lea y úselo. También era muy apreciados los catálogos de los grandes almacenes (hasta que empezaron a hacerlos satinados). De todas formas, como casi siempre sucede, hay clases y clases. Por eso, los ricos utilizaban sedas y algodones para asear sus delicados traseros.

En 1857 un comerciante neoyorkino llamado Joseph C. Gayetty empezó a vender cajas de 500 hojas de papel terapéuticas, lo cual fue sin duda el comienzo del papel higiénico moderno. Sin embargo, en 1890 la ahora célebre compañía Scott lo enrolla, hasta darle un acabado y aspecto similar al que estamos acostumbrados a ver. No obstante, la compañía no vende directamente este producto sino a través de intermediarios, pues no quiere que su nombre se relacione con este tipo de productos (para hacer el juego de palabras, no quiere manchar la imagen de la compañía). A pesar de sus esfuerzos, hoy en día pasa justo lo contrario…

Yo de niño recuerdo haber usado helechos en algunas excursiones al campo, cuando no había nada más a mano. La verdad es que funcionan bastante bien y no hay gran diferencia (a no se que te confundas y pilles ortigas XD). También hay gente que me ha dicho (rozando lo que se considera leyenda urbana) que en situaciones extremas ha usado un billete de metro para estos menesteres. Pero para hacer eso uno tiene que ser un tipo durísimo…

12/6/2004

Libera tus libros

Clasificado como: — lekum @ 6:48 pm

Hace exactamente un mes que no escribo nada en el blog. Me gustaría decir que es porque he estado en un monasterio Shaolin practicando el arte de la meditación y la espada, pero no es así. Ha sido por pura pereza. Pero ya más de un mes sería un canteo…

¿Sabéis lo que es el book-crossing?. Básicamente consiste en sacar alguno de esos libros que crían polvo en tu estantería y liberarlo. Ojo, que esto no quiere decir dejarlo en cualquier lugar y de cualquier forma. Existe un protocolo bastante sencillo que consiste en registrar el libro (obteniendo un número que lo identifica de manera única), etiquetarlo (de forma que el que lo encuentre se dé cuenta de que es un libro liberado y vea el enlace a la web con las instrucciones de lo que tiene que hacer y el número de registro correspondiente al libro) y ya por último el hecho de liberarlo en sí.

Hay distintas formas de liberarlo. Se puede hacer una liberación controlada (quedando con alguien y dándoselo), pero la más interesante a mi juicio es la liberación en la jungla. Para ello, dejas el libro en un lugar apropiado (la mesa de una cafetería concurrida, en un banco de un parque, junto a los pies de una estatua…) y acto seguido escribes unas notas acerca de la liberación (dando pistas de dónde lo has dejado). Así, más gente interesada en él se puede lanzar a la caza. Por ejemplo, aquí están las notas de liberación de los libros en España. Os sorprenderéis al ver cuánta gente participa en esta iniciativa en nuestro país…

Cuando alguien encuentra un libro liberado, lo primero que debe hacer es introducir el código de registro del libro en la web que pone en la etiqueta y escribir una entrada en el diario correspondiente a ese libro. De esa forma, se avisa de este hecho a aquellos por cuyas manos ya ha pasado el ejemplar.

La verdad es que nunca he liberado ningún libro pero en breve haré esto con varios que he seleccionado. Hay libros que te hacen sentir algo especial y en ese instante te invade un deseo de que los demás puedan gozar de esas sensaciones. Si a ti te pasa lo mismo, no lo dudes ni un instante más y da el paso. ¡Libera tu libro!

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