El futuro del PP está a la derecha

Críticas/Política — 16/01/2008 @ 20:05

Lo han dejado claro, tuercen a la derecha. Se dejan por el camino a Gallardón derrotado, uno de sus políticos más válidos y que más votos podía atraer de centro. La ganadora es Aguirre, que con su infantil desafío: “Si él va en las listas yo también” y que suponía su dimisión de presidenta de la Comunidad por incompatibilidad de cargos, ha puesto a Rajoy contra las cuerdas, y al final ambos resultan excluidos.

Pero no estaba sólo en juego el ir en las listas, sino la propia sucesión de Rajoy, que si pierde será claramente reemplazado por la buitresa de la política madrileña.

Las inusitadas formas en las que se ha llevado el tema no han dejado de sorprenderme. El enfrentamiento abierto entre presidenta y alcalde, plagado de golpes bajos al contrario siempre que podían, contrasta con el habitual cerramiento de filas del PP, donde las opiniones discordantes nunca llegan al foro público. Pero pasar de las peleas entre gallos a que el hachazo definitivo a las aspiraciones de Gallardón se haya hecho así, públicamente, me deja anonadado.

La gestión de la crisis me parece un tanto nefasta. Permitir que Gallardón vuelva a reiterar su disposición e interés en figurar en las listas. Reconocer que fué una tensa reunión. Apartarlo a falta de pocos meses de la alta política… Les hace cargarse las rentas que hayan podido obtener con el anuncio del “fichaje” en economía del día anterior. Con lo fácil que habría sido avisar con tiempo y en privado a Gallardón de que no se le iba a incluir, para que no lo siguiera demandando. O no volver a enfrentar a Aguirre y Gallardón en una reunión. O incluso darle un puesto menor en las listas, para no perder su aporte pero tampoco refrendarle como sucesor (lo cual debería haber bastado para contentar a Aguirre).

Sinceramente no sé hacia dónde se dirige el PP, pero un partido aún más radicalizado no es lo mejor para España, ni siquiera en la oposición. ¡Quizás sea eso! Su estrategia es crispar tanto en la oposición, ser tan pesimistas, agoreros, tremendistas, gritones, insistentes, que la gente prefiera tenerles en el gobierno, no por lo que hagan, ni creyendo que resolverán los inexistentes problemas de chistera, sino simplemente para tenerles callados.

Diario de sueños de Guillermo Pérez (aka bisho)