Maravillosa tormenta
Maravillosa. Impresionante tormenta la de hoy sobre Madrid. Hacía siglos que no veía un cielo tan negro tinta, las nubes mas oscuras que los edificios que se recortaban sobre ellas en el horizonte. Era como el mundo al revés. Las farolas sin encender contribuían a hacer mas negra la temprana noche, sólo iluminada por los contínuos destellos de los rayos en las nubes. El aire denso, casi masticable, aplastante pero excitante por la electricidad estática presagiaba lo que iba a caer. Cortinas de agua y granizo que repiqueteaban su concierto tan fuerte sobre el techo del autobús que para oírse había que recurrir al grito. Tan densa y abundante la lluvia que la calle parece cubierta de una niebla inusualmente negra y más opaca si cabe. Una niebla que al llegar al suelo se transforma a su vez en ríos que inundan las calles saltando bordillos con olas, como si fuera una carrera de obstáculos.
Debo ser el único que tenía una sonrisa en la cara, disfrutando de los espectacular de la naturaleza. El único que ha disfrutado del paseo entre la parada y el portal, a paso rápido pero sin correr. En un segundo estaré en el calor del hogar, pero hasta entonces, a disfrutar de la lluvia que me cala hasta los huesos. Fresca, pero no fría, que alivia el bochorno de esta tarde.
Maravillosa tormenta.