Las guerras pasan factura II
Hace poco comentaba que las guerras pasan factura, con Olmer enfrentándose a masivas manifestaciones en su contra y a mociones de confianza por su guerra del Líbano.
Ahora le toca el turno a Blair, que dimitirá tras 10 años en el gobierno a finales de junio, y lo hace hablando y defendiendo su actuación en Irak, aunque reconociendo que pudo equivocarse: “Quizás me equivoqué, pero hice lo que creí bueno para el país“. Aquella decisión marcó el inicio de su declive, y se le recordará con ese error a las espaldas. El éxito de lograr la pacificación del Ulster se ve arruinado por la “pacificación” de Irak.
