Por la lectura

Cajón de sastre — 22/03/2007 @ 22:19

Me ha encantado este artículo enviado por José Luis Sampedro a la plataforma no al prestamo de pago en bibliotecas:

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.

Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir –eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.

En la vida corriente el que paga una suma es porque:

a) obtiene algo a cambio

b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?

Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil.

Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

José Luis Sampedro

Hay más recuerdos con encanto. Y ya van 105 escritores que renuncian al canon en sus libros.

Complicado panorama

Críticas/Política — 22/03/2007 @ 21:54

Tras el paso en la dirección correcta de Otegi:

“nadie plantea, y si lo planteara estaría en un error, construir un Estado independiente -en el País Vasco- desde la lucha armada o la imposición armada, porque en términos sociales y políticos no se podría sostener”

Parece que ahora el Gobierno le ha devuelto el favor, retirando la fiscalía los cargos contra Otegi en el juicio por enaltecimiento del terrorismo. Si bien es cierto su detención y traslado forzoso por incomparecencia “injustificada” es una demostración de firmeza, también me parece un paso apresurado del Gobierno en pos de una solución al bloqueo del proceso de paz.

Este gesto puede poner en una situación incómoda al Gobierno. Da leña al PP para ahuyentar los fantasmas del 11-M y la guerra de Irak, cuyo recuerdo unido a la exagerada reacción de estos días han hecho perder al PP 5 puntos. Si siguen con su planteamiento de tremendismo es probable que no consigan mucho, pero si ETA juega otra mala pasada (Batasuna ya empieza), las cosas se pueden poner muy difíciles.

Si la situación política fuera normal, y hubiera apoyo de todos los grupos políticos sería un paso sin importancia, pero el PP, preocupado porque realmente se consiga la paz en España y no gracias a su partido, ya ha preparado su arsenal mediático para convertir en nada menos que una “compra de un comunicado de ETA” a cambio de la “impunidad” de Otegi.

También se prepara el terreno en la posible vuelta a la legalidad de Batasuna. Para el PP ya no es suficiente la condena del terrorismo y la renuncia de la violencia, sino que ETA tiene que disolverse por completo. Y en los escasos meses que quedan para las elecciones. Y si vieran que eso puede llegar a ser factible, no se preocupen que les pedirán también haber viajado a la luna. Por si eso fuera poco está habiendo movimientos extraños en la sala 61 que juzgaría la aplicación de la ley de partidos. Qué cosas más curiosas pasan en estos días, con jueces que con total desparpajo dejan influir sus convicciones en su interpretación de las leyes.

Como me gustaría vivir en un país con la serenidad suficiente como para que todos los partidos pudieran avanzar de la mano para acabar con la lacra del terrorismo.

Diario de sueños de Guillermo Pérez (aka bisho)