No al canon bibliotecario
La normativa europea va a forzar el pago de un canon por cada préstamo en las bibliotecas públicas. Se trata, una vez más, de un mal entendido concepto de protección intelectual. Europa, gracias a las presiones de los grupos propietarios de los derechos, convierte en negocio puro y duro hasta el símbolo más básico de la cultura: los libros.
Tanto es así, que hasta medios generalistas, tradicionalmente defensores de los derechos de autor, plantan ahora discursos críticos de lo más sorprendentes.
Me da exactamente igual que sean 20 céntimos y no los paguen los usuarios. Acumulados, pueden suponer un libro menos en las bibliotecas. Hasta ahora España se había resistido a aplicar la medida europea, y se nos ha condenado a multas por no acatar la normativa. Ahora nos plegamos a los deseos de Europa y los editores, pero algunos protestan. La plataforma no al prestamo de pago está recogiendo adhesiones de escritores que no desean que sus libros paguen canon, profesores, bibliotecas y usuarios. ¡Dedícale 5 minutos al asunto!
