Es lo que pasa
Si explotas el miedo de una nación, con semaforitos de niveles de riesgo terrorista, con sensacionalismo a porrillo en cientos de canales a la vez, desde el propio gobierno para conseguir apoyo popular, mantener callada a la oposición y a los ciudadanos manejables como corderos… te puede pasar lo que ayer en Boston.
Una campaña publicitaria ha provocado el mayor despliegue policial desde el 11-S, con caos incluido, pánico generalizado y la ciudad completamente paralizada. Nunca fue tan sencillo hacer daño en EEUU. Con extender un par de rumores, ya puedes bloquear una ciudad. O ni siquiera hace falta que te muevas, con cualquier cosa rara y la paranoia ya se para sola. Pasó hace foco con un tufillo extraño en NY que fue tomado por muchos como ataque biológico y ahora con una desafortunada campaña de publicidad que colocaba juguetes de lucecitas por la ciudad.
Eso sí, en Boston se llevan la palma en paranoia, ya que “artefactos” similares llevaban instalados desde hace semanas en otras ciudades sin incidentes…
Update: Mucha información sobre las reacciones en este blog. Al final los responsables de la campaña de anuncios tendrán que pagar 2 millones de USD por los costes derivados de la paranoia terrorista…
Y la foto del cacharro:

