Bushcando la paz

Críticas/Política — 13/11/2006 @ 23:27

Bush se reúne hoy con un equipo de expertos para buscar la mejor salida para Irak. Y yo que pensaba que consultar con los expertos se hacía al principio… Bush se ha declarado “impresionado” por las preguntas que le formularon (¿alto nivel técnico? ¿le preguntaron cuanto es 2+2? ¿le pedirían contar hasta 10? ¿Le preguntarían si tenía algo dentro de la mollera cuando decidió atacar a Irak?)

Eso sí su estrategia de esta semana (seguramente fruto de sus asesores) ha sido muy inteligente: ofrecer acuerdos, consenso y pedir ideas a diestro y siniestro para el desaguisado que ha montado en oriente medio. El objetivo es conseguir implicar a los demócratas, para que si todo falla, también sea culpa suya. Evidentemente ya no hay una manera fácil de salir del entuerto, la solución era no haberse metido en guerra, así que lo tienen fastidiado. Los demócratas abogan por una salida de Irak en 4 o 6 meses, que no veo sinceramente como solución y que podría provocar la total desestabilización de la zona y una cruenta guerra civil.

Un ejemplo de modo de resolver problemas podría ser seguir a partir de ahora el talante de la Alianza de Civilizaciones, que ha acordado medidas para restablecer relaciones entre Occidente y el Islam.

Pero no, mejor seguir en sus trece, sin asumir que el voto de los pasados comicios pedía un cambio del estilo de gobierno, y por ejemplo vetando la resolución de condena de Naciones Unidas sobre el fabuloso “error técnico” de Israel que provocó la muerte de 19 civiles palestinos, la mayoría mujeres y niños. Y lo peor es que ni siquiera sale adelante en Europa, esta vez on el voto en contra del Reino Unido. Se “lamenta” mucho, eso sí, pero cuando se están tolerando bombardeos, luego no se a que viene lamentarse de lo que causan.

Lo más gracioso es que mientras los apoyos internacionales no le fallan, el primer ministro israelí Olmert pasa por uno de los momentos de más baja popularidad en su propio país, con gran parte de los ciudadanos israelíes en contra de su gestión del conflicto palestino, de cómo se inició y se desarrolló la última acción contra el Líbano, del empeoramiento de las relaciones con Irán y le responsabilizan de la actual escalada de violencia. Lo cierto es que el boicot al gobierno de Hamás en Palestina (encarcelamiento de ministros y altos cargos y asesinatos selectivos, bloqueo de las ayudas y de la cesión de impuestos, incursiones militares…) lejos de debilitar el terrorismo lo han fomentado. Y es que está claro que con represión y violencia no se logra la paz, por muchas bombas que lances, y si no que se lo pregunten a Bush… Bueno, a Bush no que a lo mejor aún ni ha aprendido la lección.

España sigue en una nebulosa aparte, dividida a partes iguales entre escándalos urbanísticos variados, que llegan a su máxima expresión con absurdas manifestaciones en favor de claros especuladores y estafadores, movilizando a miles de trabajadores para pedir contratos para su jefe al ayuntamiento, para que puedan mantener sus trabajos. No si al final va a parecer un chollo: la corrupción crea empleo, da comisiones… ¡hay que invertir aún más en ella!

La otra mitad de España sí que tiene que vez con el tema de hoy, la paz. El PP ha puesto el bocado a Zaplana, que se empieza a sentir un poco incómodo y está moderando sus posturas. Claro que con la postura de exigencias de Batasuna, el robo de armas de ETA y los pocos gestos que ha realizado y la violencia callejera ya hay bastante leña en el fuego como para que todo se vaya a la mierda y el proceso se encuentra en un punto crítico, como reconoce el propio Gobierno. La verdad es que creo que el Gobierno debería haber dado algún paso, como hizo en su día el Gobierno de Aznar. Acercar presos por ejemplo, que no olvidemos que es un derecho de los presos, eliminado específicamente para los terroristas por la peligrosidad que supone facilitarles la comunicación y organización entre ellos. Pero la incapacidad del Gobierno para dar pasos ha sido en gran parte forzada por la oposición, desatada, desconfiada, recelosa y tremendista que ha convertido cualquier posible gesto del Gobierno en una claudicación del Estado y sólo le queda la inmovilidad si quiere evitar que PP y la AVT le salten a la yugular.

La justicia por su parte también se las trae, con un grandísimo don de la oportunidad, feos a Garzón, procesos al lehendakari… No me parece mal que se siga actuando contra los etarras, las condenas que no son por delitos de sangre pueden ser suavizadas si al final todo acaba saliendo bien, pero la condena a De Juana todo el mundo sabe que fue sacada de la chistera, inventad, a fin de que el terrorista con 25 asesinatos a sus espaldas no saliera a la calle tras cumplir su condena. La eventual cercanía de su posible puesta en libertad y la alarma social que se formó motivó que la audiencia se empleara a fondo en “buscar algún medio de mantenerle en la cárcel", resultando en nada menos que 12 años extra y pico por publicar 2 artículos. Con Parot pasó algo parecido, y el supremo decidió reinterpretar la ley para inventarse una nueva forma de contar las reducciones de condena y asegurarse así modificar retroactivamente (cosa prohibida por nuestra amada e intocable constitución) las penas de cárcel del antiguo código penal. Escudier lo analiza también muy bien en su blog. Probablemente se merecen más años de cárcel, pero a diferencia de ellos, decidimos jugar según las leyes, aunque fuera más difícil.

En fín, que difíciles están las cosas, algo de esperanza me queda viendo que aún una mayoría de los vascos ven el proceso de paz con optimismo y aún debemos mantener la esperanza. La vida, la paz y la libertad bien lo valen.

Diario de sueños de Guillermo Pérez (aka bisho)