Debate sobre el estado de la Nación
Ya ha concluído el debate sobre el estado de la Nación de este año. He tenido unos días muy liados y no he podido seguir el debate tanto como otros años pero si me he informado al menos por la prensa.
Para hacernos una idea de la importancia extrema de estos debates no hace falta más que fijarse en la cobertura informativa que queda el día después:
- Zapatero “gana” (51% de los consultados frente a un 16% que
vive en otro mundovota por Rajoy) - Tiempos de discursos y réplicas (en parte por el bonito pollo montado por nada menos que el líder del PP)
Ya está… Sí, ya está, al final todo se reduce a esto, unos cuantos números y una sensación de que alguien gana y alguien pierde, como en el contínuo rifirrafe al que ya nos acostumbran los políticos. Se habló de poco, tanto ZP con un discurso demasiado optimista que admitía pocos errores y pocos problemas en nuestra Nación (no ven), como Rajoy, que perdía los papeles por su querido tiempo, y que en vez de señalar los verdaderos problemas no hizo sino más erre que erre con más de lo mismo: estatutos, la ruptura de España, etc (aún ven menos). Estimado Rajoy, se lo podía haber currado un poquito más, por que en un debate de estos se espera algo más que seguir con la tónica general de todos los días. Aburren.
Especial mención la ausencia de debate sobre el tema de ETA, muy agradable a mi entender, rechazando incluir en política lo que aún no lo es, y evitando la horrible utilización partidista del pasado. Los acérrimos del PP no perdonan a su líder sin embargo que no se rasgara las vestiduras por la posible negociación. Pero parece que hoy se ha puesto las pilas y hoy es el tema candente, tras unas declaraciones de Zapatero.
En fin, que uno esperaba más, pero ya se sabe que se puede esperar poco de la clase política española.
