Por fin pude asistir a la segunda convocatoria de la sentada por una vicienda digna, que a la primera a pesar de las ganas me fue imposible.
La manifestación estuvo bien, quizás menos gente que en la primera, por la cobertura que ví en el manifestómetro, y al final hubo muchísimos incidentes con la policía, como recogen algunos periódicos. En Escolar tienen una buena cobertura informativa y muchas imágenes y videos de las cargas policiales.
Nada más llegar por la calle Carretas vimos tres “lecheras” de la policía nacional aparcadas, con las rejillas antidisturbios en las ventanas y los policías haciendo linea en el estrecho pasillo que queda por las obras entre la Puerta del Sol y las calles Carretas y Carrera de San Jerónimo. No pintaba demasiado bien, y “no se si nos van a dejar movernos” pensé yo, con razón. Las cosas transcurrían tranquilas, con consignas muy bien coreadas desde un grupo delante del edificio del reloj, en Sol. Un hombre repartía pancartas gratuitamente entre los asistentes y todo estaba tranquilo. Poco a poco la gente empezó con los habituales coros tratando de mover a la gente hacia otro lado. ¡Al congreso!
Los policías que hasta entonces estaban observando formaron un cordón, impidiendo el paso, con el jefe de la mala hostia habitual de las manifestaciones, como recoge siempre Rinzewind en sus comentarios del Manifestómetro. La pitada y abucheos fueron monumentales.
La gente se dirigió hacia la salida por la Calle de Alcalá, y el jefe con otros dos escoltas, se dirigieron para allá también entre la gente, mientras la multitud coreaba “Que buenos son, que nos llevan de escursión". En Alcalá de nuevo otro cordón policial. De nuevo pitada, con golpes sobre las vallas de las obras para montar más ruido. Se intenta por la calle del Carmen, donde está el oso y el Madroño pero la policía de nuevo atenta lo impide. ¡Estamos encerrados! Los cordones no dejan pasar a casi nadie, ni siquiera a viejecitos que pasan por allí y que no tienen nada que ver con la manifestación.
Algunos intentan pasar, y los resuelven con empujones. Pero al rato ya hay un intento de pasar muchos hacia Alcalá y los policías cargan con las porras. La gente corre, y el jefe grita a sus propios policías con cara de mala, mala hostia que mantengan la línea.
Hay momentos en los que la gente sale corriendo hacia el acceso de preciados, que no tenía demasiado control pero la policía es rápida, parece jugar con los manifestantes, y espanta el intento de escape.
En el acceso de la Calle de Preciados es donde se monta más gorda. De repente cargan contra dos personas que son los que estaban montando más bulla y animando al personal, sin que hubiera mediado ninguna provocación por su parte, y les pegan una buena tunda de palos cuando se encuentran en el suelo, sin defensa. Muy excesiva en mi opinión esta acción “preventiva". A raíz de la carga se monta una buena y aparte de pitos y abucheos llueve sobre la policía botellas de plástico con agua, una papelera y otros objetos. Cristobal tiene buenas fotos de la paliza.
La policía saca entonces en la mayoría de los controles lanzadores de pelotas de goma, y de gas lacrimógeno. Los manifestantes siguen moviéndose por la plaza, se hacen sentadas en el acceso de la calle Arenal, pero las cosas se van tranquilizando. Imposible salir en masa.
Poco a poco la gente se va en grupos, y en Banco de España logran cortar el tráfico de Alcalá. La policía, pillada de improviso, sale pitando con las lecheras para allá (eran más de 10), y cargaron de lo lindo. Yo llegué cuando la cosa estaba ya calmada. Entre la carga y los controles en los cruces quedaban unas 100 personas en cada acera, unas 300 en total. La cosa estaba muy tranquila aunque se produce de nuevo alguna carga contra algún cabecilla que veían. A los polis se les veía ahí, todo guays, con sus porras, cascos y lanza pelotas, sintiendose como héroes de peli de vaqueros. La gente no hace más que preguntarse que tipo de gente se puede meter en ese cuerpo “tienen psicópatías” sugiere uno.
De nuevo se va disolviendo el personal y llegan rumores de que la gente va para el Reina Sofía. Mientras estamos de camino las lecheras nos adelantan. Pero antes de llegar se vuelven a ir todas, al parecer hay líos en Ópera. Aprovechando que no están, unas 150 personas aprovechan para cortas Atocha, primero en sentido descendiente, y luego también el de subida. La cosa dura unos 15 minutos, hasta que 8 lecheras se ven bajar a toda velocidad por la calle Atocha, en sentido contrario. La gente sale despepitada y para cuando llegan los furgones la gente está en las aceras tan tranquilas, coreando consignas. Como les jode haber llegado tarde, y se están perdiendo sus horas de gimnasio, deciden hacer algo de ejercicio y cargan, incluso con pelotazos de goma, hacia la acera que había más gente (y eso que estaba llena de terrazas).
Allí queda poco que hacer. Algunos hablan de que en Sol se había quedado a las 23h, y que había gente, así que unos pocos incansables andamos para allá. Al llegar no queda más que dos lecheras en medio de la plaza, y gente diseminada nos pregunta si sabemos algo. Nos informan que se ha liado una buena por Ópera, que ha habido cargas muy bestias, palos y detenciones (El País habla de en torno a 20 detenciones). Como ya son casi las 23h optamos por ir para casa. Según mi madre, no se ha dicho nada en el telediario… nada ha pasado… menos mal que las TV ya no son el monopolio informativo…
¡En breve subiré mis fotos!
Update: Ya he subido las fotos de la II Sentada por una vivienda digna, del pasado 21 de mayo. Intenté hacerlo en flickr, pero no me acordé de reducir las fotos, y con apenas unas pocas llegué a mi límite de subida, así que las he borrado y ahora están en la chupigallery.