Manteniendo el pulso
En Francia aún siguen manteniendo el pulso los jóvenes, luchando contra la reforma laboral, ahora apoyados por sindicatos dejando el país paralizado. La ley, supuestamente ideada para promover la contratación de jóvenes permitiría el despido injustificado y sin compensaciones del puesto de trabajo durante los dos primeros años. Se podría convertir en una plaga de empleo precario basura, siempre con el riego de quedar en la calle y antes de cumplir los dos añitos a la calle para substituirte por otro precario fácilmente despedible.
Los que hemos participado en las manifestaciones contra la guerra sabemos lo duro que es día tras día sumarse a protestas que parecen inútiles en vez de optar por la comodidad de casita. Desde aquí les deseo mucha suerte, espero que consigan avances frente al inflexible Villepin.
