El valor de la vida humana
Hoy una vez más nos damos cuenta del desigual valor de la vida humana. Hoy acaba el rally Lisboa-Dakar y ya se han olvidado los dos niños que perdieron la vida atropellados por unos coches extranjeros, que les son totalmente ajenos pero que llenan los bolsillos de las zonas por las que pasan. Sólo se comentan los ganadores, sin más discusiones sobre las terribles repercusiones de la carrera y ni replantearse su futuro. El año que viene se volverá a recordar no obstante al piloto fallecido en esta edición, y se volverán a tomar medidas para que no vuelva a suceder (lo de los pilotos, claro).
También EEUU demuestra su papel de juez de la humanidad, muy por encima de la ley o la moral, y se permite matar en un ataque selectivo a 18 personas en un país democrático. Cuando él mata es por el bien de la humanidad, pero cuando lo hace un terrorista, por unos motivos distintos de los nuestros, pero sus motivos al fin y al cabo, es el mayor crimen inimaginable.
Yo pensaba que todas las vidas valían lo mismo. Qué ignorancia la mía.