Últimamente sorprende ver las campañas que se están produciendo en Madrid contra la prostitución y contra el top-manta. La policía municipal debe tener mucho tiempo libre, así que se puede dedicar a incordiar a los clientes de prostitutas y, la última, contra los compradores de CDs piratas.
“Un ciudadano responsable tiene que saber que cuando está en la vía pública ante un top manta y realiza una compra está cometiendo un hecho delictivo, recogido en la legislación y perseguido por los cuerpos policiales”
Pedro Calvo,
concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid.
Lo más gracioso de todo es que miente como un bellaco. Como bien reconocen otras fuentes: “realmente el cliente no comete ningún delito, se trata de hostigarle con los medios que tenemos".
Los agentes de paisano pedirán los datos al comprador de CDs por joder, para asustarle y que tenga que ir a declarar al juicio si se celebra (menudo peñazo). A los clientes de prostitutas les revisan todos los papeles del coche igualmente para molestar y para ver si hay alguna irregularidad multable.
¿Luchar contra las mafias? Perfecto. ¿Luchar contra la trata de blancas? ¡Desde luego! Pero los esfuerzos deben orientarse a luchar contra ellos, no contra los que no hacen nada ilegal (pero que a algunos les molesta que hagan).
Lo que más me aterra a mí es cómo pueden aprovecharse del poder que tienen, pedir papeles, poner multas, etc. para restringir actividades que no son ilegales. Si quieren evitarlas, que propongan una nueva ley, consigan los apoyos para que salga adelante, y la pongan a efecto. Si no, lo siento, pero no me parece normal recurrir a otro tipo de técnicas.
De este caso al abuso que se puede producir simplemente si le caes mal a un agente hay sólo un paso. Te puede igualmente pedir papeles, revisar hasta la última brizna para intentar multarte, etc. y si toleramos este atropello ahora malamente podremos hacerlo en otras ocasiones de abuso.