Erre que erre
Más sobre el tema del PP y sus fobias y progresismo (del siglo XIX A.C.). A mi artículo de ayer al respecto, se suma el genial de Por la boca muere el pez y la intención (que es lo que cuenta) de Rinze. Los humoristas tampoco han podido quedarse callados:


Como bien les indica López Aguilar:
la ley “no impone ninguna obligación, ni ningún deber y no afecta ni minora los derechos de nadie, ni de ningún matrimonio heterosexual". “Extiende, por lo tanto, derechos, no hay ninguna contradicción con la Constitución y no existe ninguna interpretación del texto constitucional que prohíba extender derechos”
[…]
“Nunca había sucedido que se interponga un recurso no para señalar que una ley vulnera derechos, sino porque los reconozca y los extienda”