Me crispa el papel político que le da por jugar al principal partido de la oposición. Es el NO a todo sin atender a razones, la política de enfrentamiento continuo, anclada en el pasado, erre que erre defendiendo sus errores.
Negociación con las autonomías: NO (aunque con las que gobierna sí). Negociación con ETA: NO (aunque ellos también negociaron). Financiación de la sanidad: NO (aunque algunas de sus comunidades si que veían el plan con buenos ojos).
Pero no siempre es NO. En Madrid les dicen que NO al segundo canal analógico, que esperen a la TV digital, y ellos dicen SI, manipulando hasta extremos inverosímiles una cadena de TV que debería ser independiente (los propios trabajadores de Telemadrid expresan su malestar). El PP cínicamente dice que lo que quiere el Gobierno es dar la licencia a “uno de los suyos”... Pues el PP con Telemadrid no sólo está dando una licencia a uno de los suyos, sino que actúa bordeando la legalidad. Y para partirse ya de risa, ahora va y la Comunidad de Madrid denuncia a Tele K, una TV de Vallecas, que ha empezado a hacer lo mismo que laOtra, y emite en el mismo canal. Según parece está lo de Tele K es “un acto de piratería en las ondas” (lo que hace laOtra no, por designio del Monstruo Spaguetti, como todo el mundo sabe).
Y ahora el gili... ains... el estu... Uf... es que me salen los calificativos. Rajoy va y dice que el recurso contra el matrimonio homosexual es una cuestión suya personal (El País | El Mundo). Yo lo flipo. Pero ese tío, que representa un partido, y a todos los que le votaron, ¿se piensa que está allí para tomar decisiones personales? ¿Se puede ser más estúpido y prepotente? (sin contar a Aznar, se entiende).
“Yo no recurriría porque se interpretaría como un ataque a los homosexuales”
–Aguirre (en un ataque de lucidez)
“Me cueste lo que me cueste tengo que colocar la ley por encima de la oportunidad política”
–Rajoy (para que avanzar cuando se puede ir de culo)
A ver cuando se enteran de que se trata de equiparar derechos, de dar libertades, a gente que no la tenía. Al Constitucional no se le ocurriría anteponer el que perdure la descripción de matrimonio en la Constitución por encima de derechos y libertades mucho más básicas y fundamentales.